Los rodajes: tan fáciles, tan difíciles

Por Javier Serrano, periodista, escritor y corredor popular - 01/10/2014

Rodar es el entrenamiento más habitual de cualquier corredor, independientemente de cuál sea su nivel. Desde los profesionales hasta los populares, todos dedicamos un porcentaje muy alto de nuestro tiempo de práctica atlética a hacer rodajes. Incluso los días que tenemos series o cualquier otra rutina de calidad, primero rodamos un rato como calentamiento.

¿Y qué es rodar? Rodar es correr con suavidad, a ritmos tranquilos y llevaderos. Los rodajes los realizamos para acostumbrar al cuerpo a ejercicios largos y poco intensos, a moverse de una manera eficiente. Es un tipo de entrenamiento que realizamos para hacer volumen, acumular kilómetros y enseñar a nuestro corazón a funcionar a pulsaciones bajas. Y también los utilizamos para recuperarnos después de un esfuerzo intenso, como forma de recuperación. Por eso debemos trotar con suavidad, a ritmos a los que podamos ir charlando con los compañeros.

Hombre, no se trata de ir todo el rato de cháchara, que uno acaba por asfixiarse, pero sí de ir comentando cosas. En definitiva, el rodaje debe ser un entrenamiento placentero, en el que debemos disfrutar de 40, 50, 60 o los minutos que nos toque correr, a una intensidad muy lejana a nuestro límite, debemos correr con la sensación de que a esa velocidad podríamos seguir de forma infinita (o casi, tampoco hay que exagerar) y, por supuesto, debemos acabar en perfectas condiciones, sudando después del esfuerzo, como es lógico, pero sonrientes y satisfechos.

No es bueno hacer los rodajes a un ritmo intenso

No más rápido de la cuenta

Pero no siempre es así. Los corredores somos, por naturaleza, competitivos, exigentes y, en consecuencia, un poco brutos. Y en muchas ocasiones, aunque sepamos que no debemos hacerlo, nos da por apretar y correr más deprisa de la cuenta. Puede ser porque nos encontramos bien y queremos aprovecharlo, o porque vamos con otro que ha acelerado —eso de echarle la culpa al de al lado es muy nuestro—, o porque nos hemos picado con alguien. Las razones son múltiples, pero qué habitual es pegarnos un calentón los días que toca rodaje.

Es absurdo y contraproducente. Que de vez en cuando nos demos una alegría no está mal, no pasa nada. Pero si cada vez que entrenamos vamos a tope y nos lo tomamos como si fuera una competición, vamos a reventar más pronto que tarde. Un cuerpo sometido a exigencias máximas constantemente se agota y se pasa de forma, y eso es complicado de recuperar, y muscularmente nos sometemos a un sobreesfuerzo que lo más normal es que derive en lesiones: sobrecargas, contracturas, roturas, tendinitis.

Seamos pacientes y tomémonos los rodajes como lo que son: entrenamientos para acumular volumen o para recuperar. Son entrenamientos muy importantes, pero todavía hay quien cree que aprovechamos poco estos entrenamientos porque no acabamos fundidos como cuando hacemos series, por ejemplo. Y no es así. Consistente precisamente en eso: en acumular minutos y kilómetros sin grandes esfuerzos. Si a las series y las cuestas les llamamos entrenamientos de calidad, éstos son entrenamiento de cantidad. Y se trata de hacerlos con calma, y disfrutarlos a tope, que ya tendremos oportunidad de echar los higadillos en otra ocasión.

Os dejo [ un vídeo ] en el que cuento esto de los rodajes. Espero que os guste.

Javier Serrano
Periodista, escritor y corredor popular
Autor del videoblog [ Running, cámara, ¡acción! ]


(Fotografía: Shinichi Sasaki)



Siguenos en:

Tambien te puede interesar

Correr en solitario vs. correr en grupo ¿Quién gana?
Gema Payá. Miss Leggings Run

¿Corres a solas? ¿Lo haces en grupo? ¿Cuales son los pros y los contras de cada opción? ¿Cuál prefieres tú?

Radiografía de los tiempos de corredores de maratones
carreraspopulares.com

¿Qué porcentaje de corredores logra un sub 3 horas en España? ¿Cuántos un sub 4 y cuántos un sub 5 horas? Aquí te damos una visión.

Tras el Maratón: 6 claves para recuperarse
Tono Fernández

Tan importante es la recuperación posterior como el entrenamiento previo. Si las siguientes semanas te recuperas bien, estarás listo para seguir corriendo y disfrutando en poco tiempo. Ojo, porque si no te cuidas, el desgaste lo puedes arrastrar meses.

Corredor, ¡cuidado con los ladrones!
Mario Trota

Por desgracia, es algo cada vez más común. Llegas al coche después de entrenar con tus amigos o al acabar una carrera y encuentras un agujero en una de las ventanas y cristales esparcidos por el suelo.

Las mas vistas

Ayudar a un corredor más lento: una experiencia que no olvidaréis
May Luján

¿Una carrera con un corredor más lento y con menos experiencia que tú? Es una gran experiencia vital. Para ambos, un reto. Conseguir cruzar una meta y ayudar a cumplir el objetivo junto con otra persona es algo que no se olvida.

Correr en progresión: garantía de éxito
carreraspopulares.com

¿Corres de menos a más? O bien, ¿sales tan a tope que te faltan fuerzas? Correr en progresión y de manera inteligente garantiza, casi siempre, el éxito. Pero debemos conocer cual es nuestro límite máximo y mínimo. Os ponemos dos ejemplos de dos grandes carreras.

Entrenamientos en cuestas
Tono Fernández

Las cuestas mejoran nuestra fuerza, resistencia y capacidad aeróbica. Introducir cuestas una vez a la semana, nos reportará cosas positivas en nuestras carreras y entrenamientos. Hay muchas maneras de hacerlo.