La carrera más larga del mundo

Por Kike Nieto para carreraspopulares.com - 04/06/2014
El ganador de la Self-Trascendence Race en 2013, concluyendo su carrera
El ganador de la Self-Trascendence Race en 2013, concluyendo su carrera

Si pasamos por una manzana normal y corriente del barrio de Queens, en Nueva York, entre el 15 de Junio y el 6 de agosto de este año es posible que veamos a un puñado pequeño de “locos” dando vueltas a un circuito que rodea todo el bloque. Si nos quedamos un rato más veremos que el circuito tiene poco más de media milla, unos 800 metros, y que parece que le dan vueltas durante horas y horas. Quizá nos dé por volver unos días más tarde y entonces de nuevo veremos a los mismos corredores haciendo exactamente lo mismo. Están participando en la carrera más larga del mundo, la [ Self-Trascendence Run ], un ultramaratón urbano de 3100 millas, casi 5000 kilómetros.

Hay que tener en cuenta que estos corredores participan tanto con sus piernas como con su espíritu, que a veces ni siquiera compiten contra los demás o contra sí mismos, sino que dan una trascendencia a su actividad atlética. Correr es, en fin, una forma de vida interior y una experiencia religiosa y no un deporte, una afición o un hobby.

Volviendo a Queens, la carrera de la que hablamos tiene que ver con el gurú Sri Chinmoy, que llegó a Nueva York en 1964 para dedicarse a enseñar su rama de la meditación y cambio personal. En ella la actividad atlética tiene una importancia muy destacada. Además de correr, todos sus discípulos son célibes y vegetarianos. Pronto tuvo éxito y de hecho ahora hay centros por todo el mundo, incluyendo en España; y son activos en países como por ejemplo el Reino Unido, donde en diversas ciudades organizan quedadas y carreras semanales. Entre los famosos que entraron en contacto con su filosofía podemos mencionar al guitarrista Carlos Santana y el mismísimo hijo del viento, Carl Lewis. Sri Chinmoy murió en 2007, pero su obra sigue en pie.

Uno de los participantes en la carrera Self-Trascendence Race, tras llegar a la línea de meta
Uno de los participantes en la carrera Self-Trascendence Race, tras llegar a la línea de meta

Circuito de 800 metros

La parte atlética de sus enseñanzas tuvo sus frutos pronto, porque ya en 1977 fundó un equipo de maratón, que todavía sigue muy activo, cuando poca gente corría este tipo de pruebas. Desde entonces ha ido proponiendo carreras hasta que en 1996 organizó la primera de 2700 millas; y en 1997 se estableció la distancia definitiva de 3100 millas. Para ellos la carrera es la expresión de lograr superar los límites propios y así conseguir un nuevo nivel de perfección interno y externo.

Hay que tener en cuenta que la dificultad no sólo está en que es la más larga del mundo, que según el Libro Guiness de los Records lo es, sino que trascurre alrededor de la manzana de Queens en la que está la sede del Self Trascendence Group. Es decir, que los corredores tienen que dar 5649 vueltas al circuito de unos 800 metros. Para recorrer esta distancia hay un límite de 52 días, por lo que tienen que recorrer unos 100 kilómetros por jornada, que son de hasta 17 ó 18 horas seguidas corriendo.

La participación, por supuesto, es muy reducida. De hecho, en la primera sólo participaron dos personas, y en los últimos años los osados que se han atrevido a llevar a cabo esta locura, o esta elevación espiritual, han sido entre 10 y 12. El año pasado participaron 12 y acabaron 8. De estos no todos son super-atletas, por supuesto, pero es que además de luchar contra el la fatiga, el dolor y las lesiones tienen que hacer frente al aburrimiento y lo repetitivo de la ruta. De todas formas desde un punto de vista espiritual esto les ayuda a concentrarse y meditar, es como si el circuito de 800 metros se convirtiese en un mantra que repiten y repiten para poder elevar su espíritu. Eso sí, todos afirman que volverán el año siguiente.

Fotos: Web oficial de la carrera.

SOBRE EL AUTOR

Kike Nieto
Corredor de Historias



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