Viajar para correr: Copenhague, mucho más que la Sirenita

Por José Manuel Torralba - 21/10/2014
Copenhague ofrece muchos lugares por los que correr

La primera vez que viajé a esta ciudad (hace más de veinte años) me llamaron varias cosas la atención: la mayoría de las personas dejaba su bici en la calle sin ningún tipo de protección, la gente come helados por la calle, independientemente del frío que haga (incluso bajo cero) y hay unos puestos de salchichas en muchas esquinas, que te permiten algo más que matar el gusanillo con cierta dignidad.

Hoy ya no dejan la bici sin candado y dicen que uno de cada cuatro daneses ha robado una bici alguna vez en su vida (eso sí, casi siempre porque necesitaba usarla con urgencia) y también tomamos helados en invierno en España. Pero no tenemos los puestos ambulantes de salchichas y aún nos queda mucho para tener ciudades para ciclistas, como es esta.

Los lugares de interés turístico de Copenhague se pueden visitar paseando o corriendo

Sus calles

El Copenhague turístico es una ciudad muy manejable. Puedes ver todo lo que merece la pena a golpe de paseo, y son muchas cosas. Aparte de visitar a la Sirenita, merece la pena pasear por los canales (hay también visitas en barco guiadas), cerca de la plaza de la Opera (en la que en invierno hay una pista de hielo); se puede ver el cambio de la guardia a las 12, en el Palacio Real (con banda de música incluida, y muy cerca de los soldados, no como en Londres); pasear al anochecer por el Tívoli, disfrutar del espectáculo de luz y sonido y cenar en uno de sus restaurantes.

El Tívoli, uno de los primeros parques de atracciones del mundo (muchos se llaman Tívoli por culpa de este parque), conserva atracciones de feria de pueblo, y a mí por lo menos me hace regresar, de alguna forma, a la infancia. Enfrente del Tívoli han puesto una gran noria, como en otras ciudades europeas, que permite una vista preciosa de la ciudad. Y pasear por sus calles peatonales, llenas de tiendas y de personas. El ayuntamiento por dentro recuerda mucho al de Estocolmo, famoso por la cena de los premios Nobel. Y visitar Cristianía, uno de los últimos reductos hippies que existen en la Europa occidental. En horas de luz se puede visitar sin problemas y ver algunas cosas algo anacrónicas, pero que pueden entenderse en un lugar donde la policía no suele entrar.

Participantes en una carrear en Copenhague

Corriendo

Y Copenhague es una ciudad donde se puede disfrutar corriendo. Recomiendo dos circuitos urbanos.

1.- Desde el ayuntamiento, por el bulevar H.C. Andersen se llega a unas grandes exclusas que hay en el centro de la ciudad. Son grandes lagos rectangulares, uno seguido del otro, donde viven algunos cisnes. El perímetro de las cinco exclusas tiene varios kilómetros. Por sus lados hay siempre gente corriendo por un sendero de tierra. Llama la atención en Copenhague la gran cantidad de mujeres que corren (por lo menos uno de cada dos corredores es mujer). Cuando se corre por los lados que dan más al sur, hay que esperar los semáforos de las calles que las atraviesan, pero por el otro lado, hay túneles que permiten pasar de una a otra. Un lugar bonito y agradable para correr.

2.- El segundo circuito, también desde la Plaza del Ayuntamiento, va por la calle peatonal que acaba en la Plaza de la Opera. Desde allí, pasando por el canal de las casas pintadas, se llega al Palacio Real, para acabar frente al mar, en el camino que lleva a la Sirenita. Ver salir el sol por detrás de la Sirenita, es una imagen difícil de olvidar. Desde allí se puede bordear un sendero que cruza un parque, para, volviendo por el mismo camino, regresar al punto de partida.

Copenhague, una ciudad que merece la pena visitar, y por la que merece la pena correr.

Además de correr, pasear por las calles de Copenhague es una manera estupenda de conocer la ciudad


Siguenos en:

Tambien te puede interesar

CORRIENDO POR LOS PUERTOS MÍTICOS (XXI): Hatcher Pass, Alaska
Jorge González de Matauco

¿Correr un maratón con solo 34 participantes? Y, ¿en una de las zonas montañosas más recónditas de norteamérica? Solo se le ocurriría a Jorge González de Matauco. Tenemos el privilegio de poder leerlo en esta nueva entrega de ´Corriendo por los puertos míticos´

La gran mentira que maravilló al mundo
carreraspopulares.com

Cada 24 de septiembre se cumple un año más de un hito en el deporte. El dopaje de Ben Johnson en una carrera que, durante 48 horas, maravilló al planeta entero. Un ídolo fugaz que marcó un antes y un después en la lucha contra el dopaje.

Llegadas de Matarón agónicas: en el límite de la salud
carreraspopulares.com

La reciente llegada de Jonathan Brownlee en el triatlón de Cozumel al límite de sus fuerzas, nos hace recordar otros casos en los que la delgada línea entre dañar la salud y lograr el éxito también fue traspasada.

6 Trucos para empezar a correr y no morir en el intento
Rubén Gadea

¿Te quieres sumar a esto del running? Encontrarás muchas cosas positivas, pero ojo, hazlo de manera constante o quizás no te enganche. Rubén Gadea te deja unos cuantos trucos cotidianos.

Las mas vistas

Masaje para descarga de la planta del pie
carreraspopulares.com

Mantener la planta del pie en perfecto estado es vital para un corredor. Estos ejercicios con el Fisioterapeuta Rubén García te ayudarán.

Consejos y entrenamiento para correr el Medio Maratón
Marta Fernandez de Castro

El medio maratón parece una distancia sencilla pero si nos cebamos con el ritmo los primeros kilómetros podemos encontrar el muro a partir del kilómetro 12-15.

Guía del corredor novato: la bolsa del corredor
Mario Trota

Participar en una carrera es un premio en sí mismo. Al menos así lo veo yo, y he participado en unas cuantas en los últimos años. Pero por suerte (o por desgracia), los organizadores nos han (¿mal?) acostumbrado y nos dan obsequios o detalles cada vez que nos inscribimos a una prueba.

Plan: Corre 40 minutos en 6 semanas
carreraspopulares.com

¿Te quieres unir a esto del running? ¿Tienes un amigo que quiera correr? Si ya sales pero no consigues aguantar mucho, este es tu plan. Correrás 40 minutos en 6 semanas.