Atajos: el camino más rápido al fracaso

Por carreraspopulares.com - 01/03/2018

Una de las cualidades que más desarrollamos gracias al deporte es la constancia. Pero unido a la constancia, siempre tiene que haber un punto de paciencia. Los corredores que llevamos mucho tiempo con esto sabemos que hay que ser pacientes para conseguir cualquier cosa que nos propongamos.

No podemos evitar (de hecho, es recomendable) ponernos objetivos en nuestro horizonte para conseguir motivarnos y tener un plan que guíe nuestros entrenamientos. Con el tiempo, vamos a encontrarnos objetivos o deseos que queramos cumplir. Sea cual sea el tipo de objetivo que tengamos, una cosa que hemos de tener clara, siempre, es que nada se consigue rápidamente. No hay atajos ni vías rápidas para conseguir lo que queremos.

- Ser más rápidos. Para conseguir correr más en nuestras carreras tienen que producirse ciertos cambios en nuestro cuerpo. Los músculos de las piernas tienen que desarrollar las fibras rápidas que nos permitirán avanzar más con menos esfuerzo, y nuestros sistemas respiratorio y cardiovascular tienen que aprender a realizar el aporte de energía en la forma y cantidad para semejante exigencia muscular. Si tratamos de variar demasiado nuestra velocidad en poco tiempo, pueden pasar dos cosas: que nos fatiguemos demasiado y no podamos completar los entrenamientos; o que nos acabemos lesionando por exigir de más a un músculo que no está preparado. Así que si lo que quieres es correr más rápido, paciencia. Si quieres acortar plazos, un entrenador profesional sabrá guiarte por un plan de entrenamientos adaptado a tu condición y objetivo.

- Correr un maratón. O un medio maratón. O un ultra. Cualquier distancia que suponga multiplicar por dos o más las distancias a las que estamos acostumbrados va a requerir, como en el caso de la velocidad, que nuestro cuerpo vaya aumentando poco a poco su capacidad de resistir. Si no construimos unas articulaciones y musculatura fuertes, y enseñamos al cuerpo a cómo gestionar la energía para conseguir llegar más lejos, difícilmente vamos a cumplir nuestro objetivo. También hay que hacer un trabajo a nivel mental, así que el consejo es que si quieres dar el “gran salto”, te lo planifiques a más largo plazo. No te quieras saltar etapas en la preparación o corres el riesgo de quemarte demasiado pronto y no llegar. Además, en estos casos, el camino es lo verdaderamente interesante.

- Recuperarte de una lesión. Aquí más que nunca nos tenemos que armar de paciencia. Una lesión tarda en curarse “lo que tarda”. Y por más ganas que tengamos de volver a salir a correr no vamos a conseguir recuperarnos antes. En este caso, también contar con un profesional que nos aconseje y nos trate será una ventaja.

- Perder peso. Otro de los objetivos que nos ponemos, a veces relacionado con el running o solo por encontrarnos bien, es el de perder algunos kilos. Para esto tampoco podemos tener prisa. Ni dietas milagro ni super alimentos. Tener buenos hábitos alimentarios y hacer deporte es el mejor camino para bajar kilos de una forma saludable y sin riesgos para nuestro cuerpo.

Por último, aunque no debería ser necesario recordarlo: tampoco hay atajos en los recorridos de las carreras. Saltarse las curvas o dar la vuelta antes de lo que marca el recorrido oficial son formas de llegar antes, pero no de hacer menos tiempo en una carrera, porque habrás hecho otra cosa distinta, no la carrera en la que estás participando.
En la era de la inmediatez, podemos pensar que hay formas de llegar antes a los objetivos. Pero si lo que quieres es conseguirlo por tí mismo/a y hacerlo de forma saludable, no deberías estar pensando en llegar antes de tiempo.



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