Frustraciones de los runners y cómo superarlas

Por carreraspopulares.com - 12/02/2019
Las lesiones, ese miedo que todos tenemos.
Las lesiones, ese miedo que todos tenemos.

Durante nuestra carrera como atletas profesionales vamos a pasar por muchas etapas, probablemente. Tendremos la fase en la que queramos bajar todas las marcas, aquella en la que nos dará por correr carreras de trail o, por qué no, experimentar con la ultradistancia. El paso de una fase a otra vendrá determinado por nuestros gustos, nuestra experiencia y por lo que hagan los que nos rodean.

Lo malo es cuando entramos en una fase negativa, que además suele estar provocada por factores externos y que no siempre decidimos nosotros. ¿Qué frustraciones podemos tener los corredores y cómo podemos prepararnos para afrontarlas?

No poder bajar nuestras marcas

Hay veces en las que “estemos de dulce” y comencemos a bajar el tiempo que hacemos en carrera. Es una sensación muy placentera aunque después digamos (con más o menos honestidad) que no era nuestro objetivo. Hacer buenos tiempos es una satisfacción y una de las razones por las que nos calzamos unas zapatillas casi todos los días. Pero no siempre vamos a ser capaces. Llegará un momento en el que, aunque lo intentemos, no conseguimos ser más rápidos. Aquí lo primero es intentar ser fríos y comprender lo que está pasando. Puede ser que no estemos entrenando tanto o tan bien como deberíamos y por eso los resultados no salen. O simplemente es que ya hemos tocado techo y nos va a ser imposible llegar hasta donde lo hemos hecho antes. En cualquier caso, hay que buscar otras motivaciones que nos hagan disfrutar de la carrera, que aunque no lo veas, conserva todo el atractivo del primer día. Y si crees que aún puedes dar más, lo más adecuado es que revises tu forma de entrenar, para lo cual un entrenador te será de gran ayuda.

No poder participar en una carrera

Cuando nos apuntamos a ciertas carreras, nuestra ilusión por participar es máxima. Nos preparamos física y mentalmente para el gran día. Nos imaginamos en la salida, en el recorrido, cruzando la meta... Tantas son las ganas que, si por cualquier motivo al final no podemos participar, nos sentimos muy vacíos. Si el motivo por el que no podemos correr es un compromiso familiar, hasta buscamos excusas para faltar o llegar tarde al mismo. Se habla de gente que ha llegado tarde hasta a su propia boda por participar en una carrera. No es el mejor ejemplo de lo que deberíamos hacer. Lo más indicado es, incluso antes de participar en las carreras, hacer la reflexión de que, aunque cada carrera es única, el calendario nos va a poner delante más opciones iguales o mejores. Piensa siempre que la mejor carrera de tu vida está por llegar.

Lesionarnos

Da tanto miedo que no queremos ni leerlo. Pero sí, llegará un día en que, por culpa de alguna molestia, no podamos correr. ¿Qué pasa entonces? La primera reacción inevitable es de bajón. No queremos parar por nada del mundo, incluso a veces ponemos en riesgo la recuperación por hacer algún kilómetro de más. Tal es nuestro grado de adicción. Es difícil, pero si llega ese día, hay que ver las cosas con calma y pensar si es más importante el objetivo a corto plazo (correr hoy) o el de largo plazo (seguir corriendo toda la vida). Como en el caso anterior, la clave es entender que la vida nos deparará grandes cosas en el futuro, no debemos dejar que un escollo no impida llegar a ellas. En el caso de que la lesión sea de alta duración, aprovecha para probar otros deportes.

No poder entrenar por carga de trabajo

Es una situación que casi nos frustra más que la lesión. Como decía el psicólogo [ Pedro Fernández ], “sobrevivir a un periodo en el que estás fuerte físicamente, sin lesiones, y sin embargo, por otras responsabilidades no puedes hacer el ejercicio que deseas, es más frustrante”. Pero también nos da las claves para salir adelante. En este caso por ejemplo, ayuda mucho pensar que aunque no estemos corriendo, ese tiempo lo estamos empleando en hacer algo útil. Buscar alternativas para hacer ejercicio nos ayudará a superarlo



Tambien te puede interesar

La carrera ideal para el corredor popular
Mario Trota

En algunos casos son cuestiones quizá exageradas, deseos más bien utópicos o exigencias a un organizador que son difíciles o incluso imposibles de cumplir. Pero, ¿por qué no soñar? En un mundo idílico, ¿cuál sería nuestra carrera perfecta?

Correr te va a hacer un buen jefe
Chema Martínez Pastor

El running en la empresa es siempre una buena ayuda. Los jefes que corren tienen una serie de capacidades que, bien usadas, pueden hacer de ellos el líder que una empresa y un equipo de trabajo necesitan.

Y tú, ¿entrenas por la mañana o por la noche?
Gema Payá

Entrenar por la mañana, al iniciar el día, o por la tarde-noche, cuando se acaba. ¿Qué prefieres? Gema Payá nos cuenta su experiencia y analiza los pros y contras de cada opción.

Diario de un corredor: Maratón de San Sebastián
José Manuel Torralba

Queda poco para la maratón de San Sebastián, “una clásica” en el panorama maratoniano español. Si no la has corrido, aquí te cuento cómo me fue a mí para ver si te animas.

Las mas vistas

Masaje para descarga de la planta del pie
carreraspopulares.com

Mantener la planta del pie en perfecto estado es vital para un corredor. Estos ejercicios con el Fisioterapeuta Rubén García te ayudarán.

Crossfit para corredores running
Raquel Landín

Una combinación de éxito: running + crossfit. Se trata de una rutina ideal para introducir ejercicios de fuerza y acondicionamiento físico general. Los corredores se pueden beneficiar de diferentes ejercicios de crossfit que, además, os ayudarán a quemar calorías.

Ejercicios running en escalera
Raquel Landín

Siempre tienes una escalera a mano. Con unos ejercicios sencillos y básicos aumentarás la reactividad de tus tobillos, la fuerza y la velocidad. Dedícale unos minutos entre dos y tres veces a la semana y verás cómo notas muy pronto los beneficios.

Guía del corredor novato: la bolsa del corredor
Mario Trota

Participar en una carrera es un premio en sí mismo. Al menos así lo veo yo, y he participado en unas cuantas en los últimos años. Pero por suerte (o por desgracia), los organizadores nos han (¿mal?) acostumbrado y nos dan obsequios o detalles cada vez que nos inscribimos a una prueba.