5 cosas que debes hacer cuando NO puedes correr

Por Chema Martínez Pastor para carreraspopulares.com - 15/10/2019
El entrenamiento cruzado se convierte en protagonista cuando no puedes correr.
El entrenamiento cruzado se convierte en protagonista cuando no puedes correr.

El verdadero infierno de los runners llega cuando nos dan una mala noticia: tenemos que dejar de correr un tiempo por culpa de una lesión o dolencia, ya sea relacionada o no con el deporte. Hay más motivos para dejar de correr, también ligados a la vida personal de cada deportista. Pero ahora nos centraremos en qué pasa cuando es un problema físico el que nos impide realizar a menudo la actividad que más nos gusta.

¿No te pasa que cuando tienes que parar de correr por una lesión, de repente no te explicas cómo era tu vida antes de correr? Las tardes se te van a hacer más largas y los fines de semana te verás metido en casa por la mañana sin saber a qué dedicar el tiempo libre. Pues si es tu caso, estás a tiempo de cambiar eso. Te damos unos consejos para que la espera hasta que te puedas volver a calzar las zapas no sea tan dura.

1. Curarte. Obvio. Cuando es una lesión lo que te impide correr, gran parte de tus energías deben estar puestas en eliminar esa molestia. El fisio o el traumatólogo, dependiendo del caso, deben ser personas en las que depositar tu confianza y debes hacer lo que te digan. Si su recomendación es no hacer nada de ejercicio, no te plantees ni una carrera suave, por mucho que puedas soportar el dolor. Es mejor parar del todo tres semanas que estar varios meses teniendo que parar de vez en cuando porque las molestias no han remitido. Importante, eso sí, que el profesional que te trate tenga especialización en deportistas. De esta manera te asegurarás que te da los consejos correctos para recuperarte.

2. Buscar deportes alternativos. Es posible que, aunque no puedas correr, sí puedas hacer otro tipo de actividad para mantenerte en forma. Cuanto más puedas ejercitarte en tu periodo sin correr, menos te costará volver a recuperar tu estado de forma. La natación, bicicleta o elíptica, por ser deportes con menos impacto y más suaves con nuestras articulaciones, pueden ser muy buenas alternativas. Y si no puedes hacer nada de eso, simplemente caminar 30-60 minutos al día ya puede ser un comienzo. Es importante que nos mantengamos activos.

3. Cuidar tu alimentación. También es buena idea controlar lo que comes para tratar de no ganar peso el tiempo que estés sin actividad. Es muy fácil, una vez dejamos de hacer deporte, que nuestro cuerpo cambie el metabolismo y coja con facilidad algo de peso. Es momento de poner a prueba nuestra fuerza de voluntad y reducir en la medida de lo posible la ingesta de grasas, azúcares y alimentos procesados. El entrenamiento debe incluir cosas tan importantes como la alimentación, así que aprovechar estos momentos para entrenar a nuestro estómago y paladar puede ser una buena opción. Prueba a comprar y cocinar con nuevos ingredientes.

4. Socializar. A veces, por culpa del entrenamiento, dejamos de lado parte de nuestra vida social. Puede parecer que no es así, pero al final dejamos de quedar con amigos a los que no deberíamos dejar de ver. Las amistades son más importantes que cualquier carrera, así que puedes trabajar también este hábito, recuperando la buena costumbre de ver a los buenos amigos.

5. Planificar tu vuelta a los entrenamientos. También debes ser consciente de que, en el momento en que puedas correr, habrás perdido parte de la forma que tenías antes de tu lesión. No intentes recuperar el tiempo perdido en las primeras semanas. Debes hacer un retorno progresivo y no exigir de más a tu cuerpo, pues corres el riesgo de lesionarte de nuevo o incluso de frustrarte y entrar en una espiral negativa. Antes de recuperar las sensaciones de esfuerzo y ritmos altos, deberías recuperar las ganas de pasarlo bien y de disfrutar corriendo. Después, todo será más fácil. Es una faena, pero es así. Las lesiones te hacen dar varios pasitos hacia atrás en el entrenamiento. Es tarea tuya minimizar el daño y aprovecharlo para volver más fuerte mentalmente.

SOBRE EL AUTOR

Chema Martínez Pastor
Corredor Popular



Tambien te puede interesar

Por qué correr acompañado
Pedro Fernández López

Correr acompañado nos aporta muchos beneficios. Es como trabajar en equipo. Nos ayuda a exigirnos más y nos da una motivación externa para conseguir un objetivo. Pero debemos preguntarnos también si lo necesitamos o solo si lo queremos.

Correr con tu pareja: ¿sí o no?
carreraspopulares.com

Compartir con tu pareja la afición por el running es maravilloso... ¿Pero siempre? Hay veces en las que correr con tu pareja no es una buena idea...

¿Cómo es tu relación de amor con el running?
carreraspopulares.com

¿Estás enamorado/a de correr? Parece que la mayoría de nosotros lo estamos, pero ¿de qué forma? Igual que podemos querer a una persona de muchas maneras, también lo podemos hacer con el atletismo. ¿Cuál es tu caso?

Consejos para correr en terrenos técnicos de montaña
Javier Ullé

Tanto si buscas mejorar tus capacidades en el trail como si te estás preparando para una carrera, estos consejos te ayudarán a volar con un plus de confianza sobre la tierra, las rocas y las raíces.

Las mas vistas

Entrenamientos en cuestas
Tono Fernández

Las cuestas mejoran nuestra fuerza, resistencia y capacidad aeróbica. Introducir cuestas una vez a la semana, nos reportará cosas positivas en nuestras carreras y entrenamientos. Hay muchas maneras de hacerlo.

¿Sabes cuál debería ser tu marca en una 15k? Nosotros sí.
carreraspopulares.com

Te mostramos cual debería ser tu marca en una carrera de 15k a partir del tiempo que hayas hecho en una de 10k. Aplicamos las tablas predictivas y te lo mostramos. Ojo porque no se suelen equivocar mucho.

El muro (II). El muro del maratón: agotamiento del glucógeno muscular
David Calle

Es el muro más temido, y el más frecuente. Cuando se nos agota el glucógeno muscular, poco tenemos ya que hacer. David Calle nos da la explicación fisiológica y maneras de intentar mejorar esa situación.