Los sueños del corredor

Por Mario Trota para carreraspopulares.com
Los sueños del corredor
Los sueños del corredor

Hace ya unos años escribí un artículo sobre las pesadillas que tenemos los corredores cuando dormimos. Esos malos sueños que representan en realidad nuestros principales temores: que llegamos tarde a una carrera, que nuestras piernas no responden cuando queremos correr o que nos olvidamos la ropa y tenemos que ponernos bajo el arco de salida en zapatos y vaqueros.

Son sueños que nos hacen pasar un mal rato. Pero hay otros más placenteros que nos acompañan de vez en cuando cuando estamos dormidos y descansando. Tienen que ver también con esos recuerdos y obsesiones que se esconden en los recovecos de nuestra mente. Y se manifiestan incluso en las noches llenas de nervios previas a las grandes citas, como un maratón.

Uno de mis sueños más recurrentes es que corro por lugares extraordinarios, con paisajes bellos e infinitos: un sendero rodeado de imponentes montañas, una playa paradisíaca durante la puesta de sol o un bosque de altos árboles que dejan pasar tímidamente el sol por sus ramas.

Otros tienen que ver con la carrera en la que acabo de participar o a la que voy a ir en las horas o días posteriores. Más de una y dos veces he soñado con mi participación en el siguiente maratón. Me veo en la salida, corriendo los kilómetros más complicados con una sonrisa y luego cruzando satisfecho la meta. Si, muchas veces los sueños tienen un final feliz.

Nuestros sueños favoritos tienen que ver con correr
Nuestros sueños favoritos tienen que ver con correr

Mi sueño favorito

Y luego está ese en el que mi mente recuerda los lugares por los que corría cuando era un chaval, cuando no sabía muy bien qué era eso de correr o por qué lo hacía. Simplemente lo disfrutaba al máximo. Ese sueño se repite a menudo y en él voy corriendo por los caminos de asfalto de la zona rural donde vivía siendo adolescente, con sus cuestas y sus bosques a los dos lados de la carretera. Pero el que corre no es el adolescente, sino mi yo actual, el cuarentón, aunque los caminos están igual que cuando corría por ellos hace ya tantos años.

Aunque el sueño más relajante de todos es ese en el que me veo corriendo plácidamente por un camino entre verdes prados dentro de muchos años. Al menos eso me parece a mí, porque yo me veo exactamente igual que ahora. Pero en mi sueño soy mucho más mayor. En realidad, es la representación onírica de mi principal deseo como corredor: seguir avanzando a zancadas por la vida, aunque mi ritmo sea lento y cansino; llegar a viejo sintiéndome joven y sin parar de correr. Ese es mi sueño favorito.

SOBRE EL AUTOR

Mario Trota
Corredor popular


522

Articulos relacionados

Reportajes La evolución económica del runner
Entrenamientos Cómo establecer nuestros ritmos de entrenamiento
Entrenamientos Cómo entrenar correctamente las cuestas

También te puede interesar

Reportajes Participar en una carrera en tiempos de Covid-19
Reportajes 4 pautas indispensables en el entrenamiento para carreras de montaña

Las más vistas

Salud ¿Dolor en el glúteo? Síndrome del piramidal o falsa ciática.
Salud Fatiga tisular: ¿por qué debes fortalecer tus tobillos?