Running, un aliado en la prevención del cáncer de mama

Por María Pan de Francisco para carreraspopulares.com

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres. Se estima que 1 de cada 8 de mujeres padecerá un cáncer de mama a lo largo de su vida. Afortunadamente el cáncer de mama está aumentando su supervivencia a largo plazo progresivamente debido a las nuevas terapias y avances de los últimos años. Aún así, la prevención y el diagnóstico precoz son fundamentales en la evolución de esta enfermedad.

Lamentablemente, hay factores de riesgo sobre los que no podemos actuar, como son la edad, el sexo, la raza y los antecedentes personales o familiares. Pero hay otros factores que sí podemos modificar para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad en el futuro, o incluso prevenir una recaída.

Se ha demostrado que mujeres físicamente activas tienen entre un 25-40% de reducción de riesgo de cáncer de mama, y esta reducción se ve principalmente en mujeres que han realizado ejercicio físico moderado-intenso de años de evolución y en la menopausia.

Se recomiendan pautas de ejercicio aeróbico de 150 minutos semanales, repartidos en sesiones de 30-40 minutos durante 5 días a la semana, junto con una pauta de ejercicios de fuerza 2 días a la semana.

Beneficios del ejercicio físico:

- Controla el peso corporal. El aumento de peso y la obesidad están asociados con un mayor riesgo de cáncer de mama, sobretodo en la menopausia, además de propiciar una aparición más precoz del cáncer.

Después de la menopausia, el tejido adiposo es el principal productor de estrógenos circulantes en el organismo, y este estado hiperestrogénico mantenido después de la menopausia se ha relacionado claramente con el cáncer de mama.

- Reduce la inflamación crónica, la resistencia a la insulina y el tejido adiposo. Altos niveles de insulina pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama.

- Ayuda al descanso nocturno. La actividad física ayuda a regular el sueño. Se ha visto que dormir menos de 6 horas al día puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.

Esto también está en relación con los niveles de melatonina, importante reguladora de los picos de sueño. Desajustes en los niveles de esta molécula, producen desequilibrios en el estrés oxidativo celular, aumentando los radicales libres, que dañan el ADN facilitando la aparición del cáncer, entre otras enfermedades. De hecho, se ha visto mayor incidencia de cáncer, en trabajadores de turno nocturno.

Otros hábitos de vida saludables:

- Evita el alcohol y el tabaco. Tanto el tabaquismo pasivo como activo se han asociado a un mayor riesgo de cáncer de mama, sobretodo en mujeres premenopáusicas. Existe una asociación significativa entre el consumo de alcohol y un mayor riesgo de cáncer de mama.

- La lactancia materna también se ha asociado con menor riesgo de cáncer de mama, y se ha demostrado que mujeres que hacen ejercicio físico tienen una mejor lactancia materna y más prolongada en el tiempo.

- Dieta mediterránea. Una dieta rica en frutas y verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva puede reducir el riesgo de cáncer de mama. Ningún alimento eliminará totalmente el riesgo, pero una dieta sana y equilibrada nos ayudará a mejorar nuestras defensas, a controlar nuestro peso, a reducir el riesgo de cáncer de mama entre otros e incluso mejorar el pronóstico si ocurriera.

- Las actividades al aire libre aumentan la vitamina D. Niveles más bajos de vitamina D pueden estar asociados con un aumento de riesgo de cáncer.

María Pan de Francisco
Médico Especialista en Obstetricia y Ginecología.


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