La anafilaxia inducida por ejercicio

Por Francisco Gilo para carreraspopulares.com

La anafilaxia se define como una reacción alérgica grave, multisistémica (dos o más órganos afectados), que se inicia y progresa rápidamente y puede poner en peligro la vida de las personas.

Se habla de choque o shock anafiláctico cuando existe afectación circulatoria (bajada de tensión, arritmia, pulso débil, desfallecimiento). Este cuadro requiere atención médica urgente y supone riesgo de muerte.

En las dos últimas décadas se ha observado una incidencia creciente de una forma peculiar de anafilaxia que sólo se produce al realizar ejercicio físico.

Dentro del síndrome de anafilaxia inducida por ejercicio (AIE) se incluyen dos formas clínicas bien diferenciadas: urticaria colinérgica sistémica y anafilaxia inducida por ejercicio propiamente dicha, que se puede presentar en su forma clásica o en su forma variante, más infrecuente y con manifestaciones similares a la urticaria colinérgica.

La anafilaxia postprandial inducida por ejercicio o dependiente de alimentos constituye un subtipo frecuentemente identificado en estos últimos casos.

Causas y Factores Favorecedores

Puede deberse a una alergia alimentaria subclínica que se manifiesta con el esfuerzo, aunque en muchas ocasiones no es posible encontrar un alergeno responsable.

Los alimentos más frecuentemente vinculados son: harina de trigo, apio y frutos de mar; más raramente: tomate, uva, manzana, nuez, castaña, naranja y repollo.

En un 75% de los casos, la ingesta precede al ejercicio. La secuencia inversa es más rara (25%). El ejercicio suele ser intenso y prolongado (ej. marcha, carrera, algunos deportes de pelota). Con frecuencia, se registran antecedentes familiares y personales de atopia (ej. alergia alimentaria aislada dependiente de la IgE).

Por otra parte, puede desarrollarse en el transcurso de cualquier actividad deportiva, y debe diferenciarse de los accidentes vinculados a estas prácticas (por ejemplo hipoglucemia, deshidratación, rabdomiólisis, etc.)

Diagnóstico

Suele ser tardío, en relación con la presentación clínica. Se establece por la historia clínica y la realización de pruebas específicas con alergenos alimentarios. Puede ser necesario recurrir a una prueba de esfuerzo con y sin ingesta previa.

La AIE se define mediante 4 criterios diagnósticos: al menos 2 episodios recurrentes de colapso (síncope) u obstrucción de las vías respiratorias superiores, urticaria generalizada con habones de 1 a 2,5 cm de diámetro; colapso no vinculado a disfunción visceral (cerebro, pulmón, corazón); y anafilaxia no asociada con baños calientes, duchas o fiebre, o con cualquier otra causa de elevación de la temperatura corporal.

Síntomas:

El episodio sobreviene al cabo de 15 a 30 minutos de iniciado el esfuerzo con un cuadro clínico en el que destaca: una urticaria generalizada, urticaria y angioedema, asma, diarrea, colapso, shock. Si el corredor interrumpe el ejercicio al aparecer los pródromos, la evolución suele ser regresiva, y no se desarrolla el cuadro completo. Los pródromos son síntomas menos graves que anuncian lo que sucederá más tarde, en este caso serían: prurito (picor) palmar, estornudos, tos, disnea, etc.

Tratamiento

El tratamiento es preventivo y se basa en evitar la comida o el alimento responsable de la alergia en las horas previas a la realización del ejercicio.

Durante el ejercicio, el sujeto debe beber con frecuencia para prevenir la deshidratación. Si resulta difícil suspender el alimento en cuestión, la administración regular de cromoglicato o bicarbonato sódico por vía oral puede prevenir los síntomas.

El tratamiento curativo de la anafilaxia aguda es: reposo en decúbito dorsal e inyección subcutánea o intramuscular de 0.01 mg/kg de adrenalina; durante el traslado a terapia intensiva se prescribirán otras medidas (canalización, esteroides intravenosos de acción rápida, antihistamínicos, etc.) según la sintomatología y la evolución.

El corredor debe suspender el ejercicio ante la aparición de pródromos y debe ser instruido sobre el uso de adrenalina en caso de nuevas reacciones recomendándole llevar consigo una jeringa precargada siempre que realice actividades físicas programadas e ir acompañado de alguien con capacidad para asistirlo en caso de anafilaxia.

Aspectos epidemiológicos

Es más frecuente en hombres que en mujeres, y suele manifestarse entre los 30 y los 40 años de edad; es rara en niños. Un 50% de los enfermos presentan una alergia asociada, siendo la más común el polen de las gramíneas o de los árboles

El incremento gradual de las prácticas deportivas en la sociedad actual, junto con la alta prevalencia de la patología alérgica en los sectores de la población con mayor actividad física, ha supuesto la aparición de síndromes de trasfondo alérgico, en ocasiones subclínicos, que sólo se manifiestan con el ejercicio:

Trastornos alérgicos que pueden ser inducidos por el ejercicio. Manifestaciones clínicas:

- Rinitis Rinorrea, congestión nasal y estornudos
- Asma Disnea, tos y opresión torácica, con o sin sibilancias
- Urticaria Habones puntiformes, prurito
- Anafilaxia Habones generalmente grandes y coalescentes, angioedema, afectación gastrointestinal, broncoespasmo, hipotensión y colapso vascular.

Más información en este enlace.

SOBRE EL AUTOR

Francisco Gilo
Licenciado en Medicina y Cirugía

www.temasmedicosdiversos.com



25.095

Tambien te puede interesar

La diarrea en el corredor
Francisco Gilo

En los deportes de larga duración y gran desgaste físico, tales como el ciclismo, la maratón o el triatlón, entre otros, en los que es imprescindible que durante la actividad haya un aprovisionamiento y una adecuada ingesta de líquidos, es frecuente la aparición de molestias digestivas, entre ellas, la diarrea osmótica.

Cómo cuidar los pies del corredor en verano
Rubén Sánchez-Gómez

En verano reducimos nuestras horas de entrenamiento y nuestros pies se ven sometidos a rutinas diferentes a las de resto del año: otro tipo de calzado, exposición al sol y altas temperaturas. Aquí van algunas recomendaciones del podólogo para cuidar nuestros pies en verano.

Caminar rápido minimiza el deterioro cardiovascular
Francisco Gilo

Caminar a buen paso, o, como se llama ahora, hacer power walking, aumenta la capacidad cardiorrespiratoria, disminuye o mejora la tensión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias

Correr con más de 50 años (I): los cambios fisiológicos
María Jesús Núñez

Correr aporta beneficios a cualquier edad. Aunque nuestro cuerpo no es el mismo cuando nuestra edad avanza. Estos son algunos de los cambios fisiológicos que sufrimos cuando hemos cumplido ya más de 50 años y que pueden afectar a nuestra actividad deportiva.

Las mas vistas

Todo lo que el corredor debe saber sobre el azúcar
Leticia Garnica

De un tiempo a esta parte se habla mucho sobre el riesgo para la salud que puede ser consumir una elevada cantidad de azúcar en la dieta, tanto para un corredor como para una persona que no lo es. Pero en términos de nutrición, hay que coger todo con pinzas. La nutricionista Leticia Garnica nos da más detalles en este artículo.

Lesiones comunes: síndrome de la cintilla iliotibial
Ramón Punzano

Es una lesión muy común en los corredores. Cuando aparece un pinchazo en la cara exterior de la rodilla, saltan las alarmas. Ramón Punzano, fisioterapeuta y osteópata, nos disecciona sus causas y soluciones.

Consejos para correr por la playa
Marta Fernández de Castro

¿Tienes una playa cerca? Pues entonces tienes una muy buena sesión de entrenamiento. No solo para correr, sino para hacer técnica o potenciar algo tu fuerza, te vendrá bien la arena. Eso sí, ten algunas precauciones para que todo vaya bien.

Ejercicios con Kettlebell para corredores
Miguel Ángel Ruiz y Borja Pérez

Son una pequeña revolución. Las Kettlebell se han convertido en el complemento ideal para el entrenamiento de fuerza de muchos corredores. Trabajarás el core, cuádriceps o isquiotibiales de una manera diferente. ¡Ponte a tope con ellas!