Bradicardia en el corredor: ¿es malo tener las pulsaciones muy bajas?

Por María Jesús Núñez para carreraspopulares.com
La bradicardia puede ser preocupante si las pulsaciones son muy bajas
La bradicardia puede ser preocupante si las pulsaciones son muy bajas

La bradicardia es la disminución de la frecuencia cardiaca por debajo de 60 pulsaciones por minuto cuando estamos en reposo. Se produce por una combinación de situaciones: el aumento de tono vagal y un elemento intrínseco del corazón que está relacionado con su tamaño; cuando hacemos ejercicio, el corazón se fortalece y se adapta al entrenamiento. Uno de los signos de corazón de atleta es que el músculo miocárdico está más fuerte y se hace más grande, Por eso, no tiene porqué dar tantos latidos cuando se realiza el trabajo del entrenamiento.

La adaptación fisiológica es normal. No tenemos que pensar que hay una patología. Se dice que hasta con una semana de entreno ya se puede notar una variación en una frecuencia cardiaca en dirección a la bradicardia. Pero es por encima de las 8 semanas cuando hace efecto de manera significativa en el sistema cardiovascular.

La disminución de la frecuencia cardíaca en reposo es un buen indicador de la forma física. En un entrenamiento de resistencia, cuanta más baja es la frecuencia cardíaca en reposo, más adaptación estoy haciendo. Es cierto que hay momentos en que vemos que la frecuencia cardíaca no es tan baja como esperábamos. En ese caso tenemos que sospechar que estamos en un momento de más estrés o sobreentrenando (porque es uno de los signos del sobreentrenamiento) o incubando alguna infección. Las pulsaciones nos dan mucha información sobre nuestro estado fisiológico.

Correr aporta muchos beneficios al corredor
Correr aporta muchos beneficios al corredor

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Los médicos deportivos y los cardiólogos nos ponemos nerviosos cuando la frecuencia cardíaca en reposo es inferior a 32 latidos por minuto. Una situación de 50 latidos por minuto es perfecta para entrenar y 40 está muy bien. Pero si tenemos 38 cuando estamos en pie haciendo nuestra vida normal y sin entrenar, por la noche, cuando estamos más relajados, esa frecuencia cardíaca va a bajar más. Se pueden producir entonces pausas de latido prolongadas. Esto puede producir bastantes problemas a nivel cerebral y nivel cardíaco,

Cuando una frecuencia cardíaca es más baja de 32, tenemos que modificar el entrenamiento, no hacerlo tan enfocado a la resistencia. Deberíamos hacer un entreno más alegre y de más intensidad. Y, por supuesto, hacer un ‘holter’, medición de 24 horas de la onda electrocardiográfica, secundaria al latido cardíaco, para visualizar qué es lo que está pasando.

Puede ser algo normal, pero también puede ser una miocardiopatía hipertrófica o una enfermedad del seno coronario. Con una ecografía del corazón o con un estudio electrofisiológico podemos determinar si hay o no alteración.

Si corro durante toda mi vida, ¿me pasa algo cuando sea mayor? Lo que pasará es que estaremos fenomenal porque hemos estado entrenando y haciendo deporte toda la vida. Es cierto que por las modificaciones que hacemos en nuestro corazón, algunas personas pueden tener algunas arritmias. Pero son tantos los beneficios del deporte, que esto es controlable y apenas lo notamos. Aunque puede ocurrir, por lo que siempre animo a que todos realicen una actividad física personalizada y adaptada a sus circunstancias, su edad y sus capacidades a lo largo de toda su vida.

SOBRE EL AUTOR

María Jesús Núñez
Directora Médica de Healthing

www.healthing.es


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