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Ante una lesión, ¿aplicamos frío o calor?

Por Rubén García para carreraspopulares.com

Siempre suele haber dudas y controversia a la hora de aplicar frío o calor cuando nos duele algo. A continuación voy a explicar la utilización de ambos y su posible aplicación para cuando lo necesitemos.

El frío



El frío provoca vasoconstricción, lo cual limita la llegada de sangre a la zona afectada justo después de la lesión. Cuando sufrimos un golpe o una torcedura, de inmediato comienza el proceso inflamatorio para la posterior recuperación. Con el frío, por tanto, reducimos esa fase inflamatoria. Al mismo tiempo, también tiene poder analgésico, por lo que calmará el dolor.


Por lo dicho hasta ahora, aplicamos frío cuando:

– He recibido un golpe, un traumatismo directo.

– Ante un esguince o torcedura.

– Cuando notamos un pinchazo muscular después de realizar ejercicio.

– Cuando nos duele alguna parte del cuerpo como una rodilla y la realización de ejercicio aumenta el dolor. Una vez lo finalizamos, aplicamos el frío.

– También podemos aplicar frío después del entrenamiento sin necesidad que padezcamos una lesión. Como medida preventiva y recuperadora.

Lo aplicamos desde el momento de la lesión hasta 2-3 días después, es decir en la fase aguda. Y lo hacemos varias veces al día unos 15-20 minutos. Si superamos los 20 minutos podemos iniciar el proceso opuesto al que consigue el frío, el cuerpo reacciona con una vasodilatación como medida de protección ante un agresión prolongada.

El calor



Por su parte, el calor también es un agente que nos ayuda a mejorar determinadas patologías. Su efecto es de vasodilatación y es analgésico. Aplicaremos calor en momentos en los que no haya inflamación ni hinchazón excesivo. Y cuando necesitemos relajar la zona. Por ejemplo, si padecemos dolor lumbar por nuestro tipo de trabajo y notamos la zona dolorida y cargada de manera habitual, aplicaremos calor.

Por supuesto, siempre tendremos en cuenta la posibilidad de quemadura, tanto con frío como con calor. Además, estas indicaciones son para personas sanas sin ninguna patología asociada ni problemas cutáneos. Si padecéis algún problema similar como flebitis, varices, hipersensibilidad, heridas o similares, es mejor consultar primero con un profesional.


Rubén García – Fisioterapeuta, periodista y runner.
Web: www.rubengarciafisioterapia.com // Blog
Facebook: Rubén García Salud
Entrenador Mywigo Running Team

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