Las mentiras de los runners (pero que sabemos que lo son)

Por Adolfo Bello para carreraspopulares.com

Que cuando empiezas a correr tu forma de ver el mundo cambia es fácil de entender. Que tus costumbres se modifican, que eres capaz de hacer cosas como madrugar un domingo. En cierto modo, nos volvemos más fuertes mentalmente, y las adversidades son más fáciles de afrontar.

Aunque a veces, para seguir adelante y para afrontar los momentos duros, nos damos algunas concesiones, en forma de mentiras piadosas. Son cosas que nos decimos a nosotros mismos, que no tienen demasiada importancia. Nosotros sabemos que no son ciertas, pero nos autoconvencemos para dotarlas de la veracidad suficiente como para que nos valgan de guía. Generalmente están ligadas a minimizar los esfuerzos o a compensarlos dándonos libertad para tener alguna “alegría”.

Estas son algunas de las mentiras (algunas piadosas, otras no tanto) que nos decimos los runners a nosotros mismos:

- “Después de entrenar puedo comer lo que quiera.” Otras versiones de esta mentira incluyen la palabra “ventana metabólica” u otras más libres: “si yo corro para comer lo que me dé la gana”. En definitiva, nos concedemos algunos caprichos después de entrenar, pensando que “nos los podemos permitir”. La realidad: no pasa nada por comer algún capricho de vez en cuando. Pero hay que tener cuidado con lo que se come siempre, incluso después de entrenar, donde tenemos que recuperar las sales e hidratos que hemos perdido durante el entrenamiento y no llenarnos con grasas o alimentos cargados de azúcar.

- “La cerveza es el mejor isotónico”. “Si está hecha en un 99% de agua”. Los más atrevidos se atreven a decir que es incluso mejor que el agua. La realidad: no, la cerveza no es mejor isotónico que el agua. Si acaso, sus efectos serán similares a los del agua en el caso de que la tomemos sin alcohol. Pero cualquier bebida alcohólica, por baja graduación que tenga, nos va a perjudicar en el proceso de rehidratación. Si consideras que te la has ganado y te apetece, no te hace falta más justificación. Sin pasarte, eso sí.

- “Hoy voy a ir a ritmo tranquilo”. Esto más que una mentira es un mantra que nos repetimos para intentar convencernos. Cuando lo decimos en voz alta, realmente lo pensamos. Si el día ha sido duro, o llevamos una racha de entrenamientos larga, o si estamos saliendo de una lesión, pensamos que lo mejor es hacer el siguiente entrenamiento o carrera sin pasarnos. Sabemos que es lo que debemos hacer. Nos intentamos convencer de ello. Pero en el fondo sabemos cuál es la realidad: siempre vamos a ir al límite de nuestras fuerzas. Sobre todo si es un entrenamiento con compañeros o una carrera que llevamos tiempo esperando.

- “Siempre estiro correctamente después de correr”. Sí, la teoría nos la sabemos. estirar es importantísimo para una buena recuperación y que el músculo asimile la carga de entrenamientos que hemos realizado. Pero la realidad es que no siempre estiramos como debemos. Incluso hay veces que no estiramos nada. Es un engaño muy peligroso, porque puede llevar a que dejemos de estirar por sistema. Hay que ser muy riguroso con esta parte del entrenamiento.

- “Me encantan las cuestas”. Nada, no hay nada más que añadir. Esta es la mayor mentira de todas. No hay nadie a quien le gusten las cuestas. No hay discusión.

SOBRE EL AUTOR

5.500

Articulos relacionados

Entrenamientos Consejos y entrenamiento para correr el Medio Maratón
Nutrición Guía para elegir la bebida isotónica adecuada
Salud 8 consejos para una temporada sin lesiones

También te puede interesar

Reportajes Maratón olímpico de 1956: el ansiado oro de Alain Mimoun
Reportajes ¿Correr nos hace más guapos?

Las más vistas

Salud ¿Dolor en el glúteo? Síndrome del piramidal o falsa ciática.
Salud Fatiga tisular: ¿por qué debes fortalecer tus tobillos?