Las lesiones por ejercicio excesivo

Por Francisco Gilo para carreraspopulares.com

No importa la actividad que se realice (correr, nadar, levantar pesos), cuando se trabaja para mejorar el estado físico es necesario ejercer presión sobre uno mismo para conseguir ver resultados. Pero exigirse demasiado puede dar lugar a lesiones que suponen un perjuicio para los objetivos fijados, apuntan los especialistas. Desde la [ web ] de la APTA (Asociación Americana de Fisioterapia) se presentan algunos consejos para evitar las lesiones por entrenamiento excesivo:

-No aumentar el nivel de dificultad del ejercicio demasiado rápido: el ejercicio necesita progresar de forma mantenida a un ritmo gradual. Seguir un plan estructurado que aumente la actividad de forma paulatina y segura le ayudará a mantenerse sano y libre de dolores. Por ejemplo:

Al correr, aumentar la dificultad podría incluir aumentar la velocidad, correr en pendientes, incrementar la duración o utilizar por intervalos distinta intensidad.

En el ejercicio de resistencia, elevar la dificultad incluiría aumentar el peso, las repeticiones, las marcas y disminuir la cantidad de tiempo para realizar la misma cantidad de ejercicio.

-Prestar atención a su cuerpo: el cuerpo es inteligente. Si siente que está desarrollando signos de ejercicio excesivo, realice una parada, disminuya la actividad o descanse.

-Tomárselo con calma: en particular si es nuevo en lo referente a ponerse en forma o está alterando sus actividades de ejercicio, vaya despacio. No espere recuperarse de varios meses de inactividad con unas pocas semanas de ejercicio. Si desea ser constante a largo plazo, no espere éxito de la noche a la mañana. Las personas que intentan conseguir demasiado en el menor tiempo posible suelen terminar lesionadas o frustradas y abandonan sus objetivos de ejercicios por completo.

Evitar el síndrome de sobreentrenamiento

Se produce cuando un individuo o atleta activos aumentan demasiado rápido la actividad y el organismo no puede adaptarse o es incapaz de recuperarse de un alto nivel de actividad sostenida. El cuerpo entonces hace saber que se ha realizado mucho ejercicio demasiado rápido a través de una variedad de respuestas físicas.

Existen varios signos y síntomas que podrían indicar el síndrome de sobreentrenamiento pero son también síntomas de otros problemas. Lo que señalan desde la APTA es que cada individuo activo es único. El dolor podría deberse a un ejercicio excesivo pero también a otros problemas de salud. Por ejemplo, cambios en la tasa cardíaca, fatiga general y otros síntomas sistémicos podrían tener su origen en un trastorno más grave.

Tratamiento

Será preciso Instaurar las correspondientes medidas "terapéuticas", entre las que cabe destacar aquellas destinadas a eliminar todos los factores biológicos y sociales que favorecen la situación, lo cual implica:

-Reducir el volumen de trabajo. Si tiene programado un día de descanso en su planificación, no dude en utilizarlo porque lo necesita. Sus huesos, articulaciones y músculos requieren días de descanso para mantenerse sanos.

-Descansar lo suficiente: estudios recientes apoyan el importante papel del sueño en la salud de las personas y atletas activos. Cuando descansa, el organismo se desarrolla y repara y el sistema inmune se recupera.

-Llevar a cabo entrenamiento por intervalos, evitando la monotonía y con un pequeño número de fases o sesiones de alta intensidad

-Introducir ejercicios con un gran predominio lúdico.

-Favorecer la realización de ejercicios gimnásticos (de flexibilidad, de estiramiento,

-Eventualmente, realizar un cambio de aires con desplazamientos a climas estimulantes como el marítimo, con más tiempo de permanencia al aire libre y en un ambiente soleado.

-Seguir una alimentación adecuada, ajustada al gasto energético, y con la ingesta de aquellos suplementos nutricionales que, racionalmente, puedan aportar algún beneficio adicional seguir un régimen alimenticio más bien rico en proteínas animales, de carácter acidificante, frutas y vegetales.

-Proveer ayuda psicológica, de carácter activador, para luchar contra la tendencia a un estado más bien depresivo.

En cualquier caso, conviene tener en cuenta que, llegada esta situación, pueden pasar bastantes semanas antes de conseguir que el sujeto llegue a una situación de relativa normalidad. Y, aún así, será necesario esperar algún tiempo para que el deportista pueda recuperar las condiciones que le permitan volver de nuevo al nivel inicial de entrenamiento.


Por último y para concluir: Si ante un estado de fatiga no somos capaces de tomar medidas urgentes como aumentar la cantidad y la calidad del descanso, reducir el volumen y la intensidad del trabajo (tanto físico como mental), reestructurar nuestras pautas alimenticias, etc., ésta se irá acumulando e, inevitablemente, caeremos en un sobreentrenamiento.

SOBRE EL AUTOR

Francisco Gilo
Medico



Tambien te puede interesar

Corredor: si trabajas sentado debes conocer estos ejercicios
Fisioterapia Bando

La vida sedentaria provoca muchos problemas al cuerpo, y los corredores también los sufren.Hoy en día, aunque seamos deportistas, pasamos muchas horas sentados. Por ello, tenemos que tener varias cosas en cuenta. Sobre todo si no queremos aumentar el riesgo de lesiones.

Running, un aliado en la prevención del cáncer de mama
María Pan de Francisco

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres. Hay factores de riesgo sobre los que no podemos actuar, pero hay otros que sí podemos modificar para prevenirlo. Una vida sana y una actividad como correr nos pueden ayudar.

Síndrome del corredor: cintilla iliotibial
Francisco Vita Barbero

Este síndrome, muy frecuente en corredores, corresponde a una tendinopatía del músculo Tensor de la Fascia Lata; situado en la zona lateral del muslo, llegando su inserción a la meseta tibial.

El muro (II). El muro del maratón: agotamiento del glucógeno muscular
David Calle

Es el muro más temido, y el más frecuente. Cuando se nos agota el glucógeno muscular, poco tenemos ya que hacer. David Calle nos da la explicación fisiológica y maneras de intentar mejorar esa situación.

Las mas vistas

Mi fisio me hace mejor corredor
Mario Trota

Pero mi fisio hace mucho más que eso: me entiende, me soporta, me da consejos, me anima, me motiva y, sobre todo, aplaca mis ansias de correr cuando no puedo (o no debo) hacerlo.

Entrenamientos en cuestas
Tono Fernández

Las cuestas mejoran nuestra fuerza, resistencia y capacidad aeróbica. Introducir cuestas una vez a la semana, nos reportará cosas positivas en nuestras carreras y entrenamientos. Hay muchas maneras de hacerlo.

El muro (I). Tipos de muro y causas
David Calle

El temido muro. David Calle nos cuenta porqué nos afecta y los tipos de muro que nos podemos encontrar en carrera.

¿Por qué corremos?
Miguel Ángel Ruiz y Borja Pérez

¿Vives para correr? ¿Corres por salud?, ¿por socializarte? Existen tantos tipos de corredor como motivos que nos impulsan a correr. Aquí te planteamos unos cuantos. Pero seguro que conoces muchos más.