¿Por qué es tan importante salir de tu cajón en una carrera popular?

Por carreraspopulares.com - 21/01/2019

La situación te sonará. Llegas a una carrera popular un domingo por la mañana. Después de calentar un poco y tras unos momentos de duda mientras te ubicas, encuentras por qué parte debes entrar a la línea de salida. Miras tu dorsal, que tiene un fondo verde que te distingue de otros fondos azules, amarillos o naranjas. En la entrada que te corresponde hay un cartel que indica “sub45”. Eso quiere decir que tu tiempo estimado en esa carrera va a estar por debajo de los 45 minutos (el ejemplo es el de un 10k, claro). Debes ir a un ritmo medio de 4 minutos y 30 segundos cada kilómetro. Tú y, en teoría, todos los que te acompañan en ese cajón, que han declarado que su ritmo de carrera va a ser, como mínimo, esos 4:30.

Sin embargo, al dar la salida, y aunque intentas coger tu ritmo de carrera, te es imposible correr con comodidad. Delante de ti se empiezan a organizar tapones, de grupos de corredores que van más lentos que tú, lo que te obliga a hacer algún que otro zig zag y a correr más despacio por miedo a tropezar o a tener un percance.

Al mismo tiempo, tienes que ver como, de manera frecuente, algunos corredores te adelantan, no siempre con amabilidad, a una velocidad claramente más rápida que la debería corresponder a los que han salido por detrás de ti. En ambos casos, el hecho es el mismo: los corredores más rápidos se ven obligados a adelantar a los que van más despacio, lo cual al inicio de la carrera con el “pelotón” agrupado puede dar lugar a situaciones incómodas o peligrosas.

¿Quién lo ha hecho mal? En una situación ideal, si todos nos posicionaramos en la salida en el mismo orden en el que vamos a llegar, difícilmente habría adelantamientos, puesto que siempre tendríamos por delante a los que van a correr más rápido que nosotros. Puesto que es imposible saber a qué ritmo vas a correr tu carrera, esta situación ideal no va a pasar nunca. Por eso, los organizadores de carreras establecen los cajones, para hacer una pequeña selección inicial que reduzca este tipo de situaciones. Después, en carrera, es inevitable que vayamos más lentos si no nos encontramos bien o intentemos acelerar porque tenemos un buen día. Siempre se van a producir adelantamientos. Por eso es importante que, al menos, respetemos la idea inicial de salir en el cajón que más se ajusta a lo que creemos que vamos a hacer. Y que quede claro: tan mal lo hace el que sale delante sabiendo que va a ir a un ritmo más lento como el que sale desde atrás y pretende alcanzar nada más salir a los corredores de un cajón más delantero.

Pongamos un ejemplo numérico. En una carrera donde hay un cajón para corredores de menos de 45 minutos y otro para menos de 50 minutos van a salir 1000 corredores en cada cajón. De ellos, en el de 45 hay 100 que van a correr a ritmo de 50 y en el de 50 hay 100 corredores que van a correr para hacer menos de 45. Si todos esos corredores cumplen sus previsiones, potencialmente hay 100 corredores en el cajón de 45 que van a ser adelantados por los otros 900, lo que nos da un número (como máximo) de 90.000 adelantamientos que se producirán, previsiblemente, en los primeros 2-3 kilómetros de la carrera. Por muchas precauciones que se hayan tomado, como hacer la salida en un sitio muy amplio, es difícil que no se produzca algo de tapón.

Por eso, y para evitar situaciones de peligro, debes intentar salir siempre desde donde te corresponda. Hay carreras más grandes que se pueden permitir pedir clasificaciones oficiales para comprobar los tiempos de salida de los corredores. Pero otras carreras tienen que confiar en la buena fe de los participantes. Está en nuestra mano hacer las cosas correctamente, porque todos queremos correr a gusto y a nuestro ritmo. Sé honesto contigo mismo y con los demás y piensa muy bien si merece la pena ponerte delante del todo si sabes que luego te van a adelantar. O al revés, si quieres correr rápido, debes procurar “hacer los deberes” y llegar a tiempo para situarte en una posición cómoda. Si no cumples estas dos pautas, te expones a ti y a los demás a una carrera más incómoda de lo previsto.



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