Corre con tu padre... o con tus hijos

Por Marisol Galdón para carreraspopulares.com

El running lleva los suficientes años de moda (en realidad, lo suficiente como para que dejemos de decir que es “una moda”) que está provocando que generaciones distintas coincidan en esta afición. Ya es habitual ver en cualquier carrera un espectro de corredores de todas las edades. Desde los “yogurines” de 18 años hasta los veteranos de más de 60. Así, no es extraño que se empiece a dar el fenómeno de que los padres e hijos corran juntos en alguna carrera. Seguro que te sonará haber visto la escena: normalmente el padre, en estos casos, es quien acumula la experiencia de muchos años y carreras a sus espaldas, mientras que los hijos, aunque con menos recorrido, también se nota que son buenos corredores.

Por no hablar de aquellas familias que aprovechan las carreras para hacer una actividad todos juntos. Cada vez son más las carreras que acompañan a la carrera principal de eventos para todas las edades. Muchos niños empiezan a correr muy pronto, gracias al ejemplo de sus padres y madres.

El día del “padre runner”

Pero ¿qué pasa cuando tu padre no corre? Si has empezado a correr por tu cuenta y sin haber tenido el ejemplo en casa, lo habitual es que la relación de tu padre con el running se resuma en frases como “¿qué, has ganado?” cuando te ve llegar después de una carrera. Sin embargo, seguro que en el fondo se anda preguntando qué tiene esa afición deportiva que te lleva a saltarte alguna comida familiar porque tienes una carrera, o que hayas dejado de repetir postre porque estás “reduciendo el consumo de hidratos simples”.

Ya hemos comprobado en numerosas ocasiones que nunca es tarde para empezar a correr. ¿Por qué no te planteas, aprovechando el día del Padre, acercar un poco a tu padre a tu afición? Tal vez te cueste sacarle a correr, pero puedes hacer que te acompañe algún día a dar una vuelta por el parque. Cálzale las zapatillas deportivas (¿no has pensado que serían un regalo del día del padre genial?) y salid a dar una vuelta. No le pongas a correr el primer día, pero ve contándole en qué consiste un plan de entrenamiento, o qué sentiste los primeros días cuando saliste a correr. Posiblemente él por su cuenta no se ponga a informarse, pero si le ayudas, seguro que ir conociendo de qué va le hace que se interese cada vez más por tu afición.

Si además está jubilado y tiene tiempo libre, podrá encontrar en el running una afición en la que ocupar la mente, y además le ayudará a sentirse mejor. Encima, si lo hace con su hijo o hija, se sentirá un privilegiado. Es una excusa perfecta para pasar tiempo juntos. Quién sabe, igual le pica el gusanillo y acabáis corriendo juntos una carrera, lo cual es una experiencia única.

Por supuesto, este artículo habla de padres porque hoy es 19 de marzo. Pero lo mismo, exactamente lo mismo, vale para tu madre. ¿No has pensado que seguro que están deseando saber qué sientes cuando corres? Está en tu mano acercarles un poco más a esta afición que tanto te ha dado.

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Marisol Galdón


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