Efectos del terreno sobre la mecánica de carrera

Por Rubén Sánchez-Gómez para carreraspopulares.com

Sin duda, el terreno sobre el que elegimos correr, así como las zapatillas que interactúan entre él y nuestro pie, es un factor determinante a la hora de practicar nuestro deporte favorito, que es el running.

Dejando fuera de nuestras líneas de hoy a las zapatillas, y suponiendo que son del tipo neutro y que no interfieren en nuestra pisada, vamos a comentar cuales son los principales efectos del terreno sobre el corredor, no sin antes explicar brevemente de donde provienen dichos efectos, mencionando la 3a Ley de Newton o de acción-reacción y las GRF o Fuerzas Reactivas del Suelo: cuando pisamos sobre cualquier terreno, le transmitimos al suelo hacia abajo una fuerza equivalente a nuestro peso corporal y este nos devolverá dicha fuerza pero en sentido vertical hacia arriba.

Dependiendo de la naturaleza del terreno, esta fuerza devuelta será exactamente igual a la que le hemos transmitido nosotros (suelos rígidos y duros), o parcial, donde el suelo podrá absorber parte de dicha fuerza (suelos amortiguados, semiblando o blandos); de la misma manera, el suelo puede ser una superficie regular (calle o pista), en cuyo caso la fuerza devuelta lo será de manera estable y perpendicular a nuestro cuerpo, o irregular (campo, bosque, montaña), donde la fuerza tendrá muchísimos vectores y nos será devuelta de manera heterogénea y provocándonos inestabilidad y desequilibrio. No nos dejemos llevar por las apariencias, pues un suelo (o una zapatilla) excesivamente amortiguados, nos restarán mucha energía reactiva y eso provocará como poco, fatiga muscular temprana.

Pues teniendo en cuenta todos estos factores, la biomecánica corporal podrá verse afectada de una manera u otra, no significando que sea ideal una cosa u otra, pues en definitiva y como venimos mostrando en nuestros anteriores post, la clave está en la adaptación que el aparato locomotor haya sido capaz de admitir fruto de los entrenamientos, dado que puede llegar a ser igual de patológica una fuerza vertical, estable repetitiva y homogénea de un suelo duro de calle para un corredor con afectación lumbar, como puede serlo un terreno irregular de campo para un corredor de montaña con lesión de los ligamentos de la rodilla.

SOBRE EL AUTOR

Rubén Sánchez-Gómez
Equipo Pododinamica<BR>Expertos en Biomecánica

www.pododinamica.es


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