El corredor sin intermitente ni retrovisor

Por Borja Martínez para carreraspopulares.com
Un corredor que nos irrita, ese que cree que corre solo y molesta a los demás
Un corredor que nos irrita, ese que cree que corre solo y molesta a los demás

Correr se ha convertido en una afición tan practicada que a veces es complicado correr por los lugares habituales de los apasionados de este deporte. Hay tardes que cuando salgo por el parque de turno (alterno varios) me encuentro con decenas de corredores. Muchos de ellos en numerosos grupos, calentando, haciendo series, técnica de carrera o ejercicios de fuerza. Sobre todo los días que hace mejor tiempo. Cuando caen chuzos de punta o hace mucho frío somos un puñado de irreductibles los que nos cruzamos en el parque.

En realidad no me importa que haya tanta gente corriendo a la vez. De hecho me encanta ver que hay tantos otros que disfrutan con lo que yo hago. Es una maravilla ver cómo esta tribu de locos por correr crece y crece. Pero en muchas ocasiones se hace complicado correr si no hay tanto espacio. Y, como en otras facetas de la vida, si cada uno mira por lo suyo y no respeta a los demás, nos podemos encontrar con problemas.

Y ahí va él, en medio de ese gran grupo de corredores que va todos los martes al mismo parque que yo. Suele ir despistado y como si no hubiera más gente corriendo con él. Cuando vas algo más rápido e intentas superarle por su izquierda, resulta que gira también a la izquierda sin mirar, de manera brusca. Y te chocas con él. Si tiene un buen día quizá te pida perdón. Pero lo normal es que ni se entere de lo que acaba de hacer.

En otro momento, vas a su altura corriendo y él va concentrado en su carrera, escuchando música y sin prestar atención a lo que ocurre alrededor. Se encuentra con un obstáculo delante y hace un quiebro rápido, de nuevo sin mirar, y se echa encima de ti. Esta vez consigues esquivarle de milagro.

Cuando muchos corremos en el mismo lugar, debe imperar el respeto
Cuando muchos corremos en el mismo lugar, debe imperar el respeto

Parar de golpe

Lo más divertido es cuando hace series en la recta en la que todos las hacemos. Ese día él va rápido y tú detrás trotando. Te rebasa, llega al final de su serie de 400 metros y para de golpe. Una vez más, sin mirar. Tú, que ibas detrás, te empotras contra su espalda.

Evidentemente, no es siempre la misma persona. Es un perfil de corredor con el que nos topamos (nunca mejor dicho) muy a menudo. Ese que se cree que la calle le pertenece y al que le vendría muy bien llevar un retrovisor y unos intermitentes. Y usarlos, claro. Y no hablamos de cuando vamos en carrera, porque ahí su irrespetuosa actitud puede tener consecuencias peores, entre tanta gente.

Cuando alguna vez le recrimino su forma de actuar y no entiende a qué viene mi enfado, le pregunto si es conductor. Y si cuando va en coche cambia de carril sin mirar y sin avisar. O si frena de golpe en plena autovía. La respuesta suele ser que no. Entonces, ¿por qué actúa así cuando corre?

Como siempre ocurre en estos casos, si surge un debate en torno a este asunto, la conclusión es que debe imperar el respeto. Si queremos seguir disfrutando de esta afición que tanto nos gusta, y si asumimos que somos muchos, vivamos y dejemos vivir. Un poco más de comprensión nos vendría muy bien.


1.657

Articulos relacionados

Reportajes Alternativas para los días de lluvia y frío
Entrenamientos Entrenamiento para mejorar tu velocidad
Salud El frío y el corredor

También te puede interesar

Reportajes Guía del corredor novato: encontrando tu ritmo
Reportajes Atletas que hicieron historia: Edwin Flack, el León de Atenas

Las más vistas

Material deportivo BOSU: la semiesfera que te pone en forma
Nutrición ¿Comes en la oficina? Recetas de tupper para runners