Los finlandeses voladores

Por Kike Nieto para carreraspopulares.com
El finlandés Hannes Kolehmanainen
El finlandés Hannes Kolehmanainen

Es cierto que teniendo en cuenta el panorama atlético actual, dominado por los atletas africanos, resulta difícil creerlo, pero hubo un país que durante una época dominó el atletismo mundial con la autoridad con la que los keniatas y etíopes imperan en nuestro tiempo: Finlandia. Sus protagonistas fueron los llamados Flying Finns o “finlandeses voladores”.

La época gloriosa de los corredores finlandeses coincide con los años de entreguerras. Para hacernos una idea, en los Juegos Olímpicos de París los corredores finlandeses ganaron el oro en todas las distancias que iban desde el 1.500 al maratón, algo impensable hoy en día, y menos para un país de menos de 5 millones de habitantes.

Las razones de esta excelencia son varias. Por una parte tenemos que mirar al carácter de los finlandeses, grandes amantes de la vida al aire libre. La geografía de su país permitía a sus habitantes correr por maravillosos bosques y a la orilla de lagos magníficos. Pero es que además en invierno lo complementaban con esquí de fondo, con lo que este entrenamiento natural era casi constante. Además, los finlandeses parecían regirse por un código de honor, que en finés se llama “sisu”, por el cual se favorecían los valores de la resistencia, fortaleza y auto-suficiencia, tan útiles en la carrera a pie.

El finlandés Hannes Kolehmanainen disputándose la victoria con el francés Jean Bouin en los 5.000 metros de los Juegos Olímpicos de 1912
El finlandés Hannes Kolehmanainen disputándose la victoria con el francés Jean Bouin en los 5.000 metros de los Juegos Olímpicos de 1912

Sauna y dieta vegetariana

En algunos aspectos más técnicos eran también revolucionarios, porque ya entonces tenían una dieta prácticamente vegetariana. El uso casi constante de la sauna, que es una invención finlandesa, les daba una resistencia, especialmente con clima de mucho calor, muy alta. Por último hay que destacar sus métodos de entrenamiento, utilizando por ejemplo el cronómetro de forma sistemática por primera vez. En esta época, los países escandinavos estaban a la vanguardia del entrenamiento deportivo. No olvidemos por ejemplo las tablas de gimnasia sueca o el fartlek.

Pero había todavía otro factor más, la situación política. Hay que tener en cuenta que en esta época Finlandia todavía formaba parte del imperio ruso, y estaban inmersos en su lucha por la independencia, algo que sólo lograrían tras la primera guerra mundial. La aparición de los Juegos Olímpicos supuso también una llamada importante para el país, y no sólo por las condiciones atléticas de los finlandeses; sino porque podían mostrar un lado más nacionalista y su orgullo como nación emergente.

Paavo Nurmi sería el sucesor de natural de Hannes Kolehmanainen como la estrella del atletismo finlandés
Paavo Nurmi sería el sucesor de natural de Hannes Kolehmanainen como la estrella del atletismo finlandés

La estrella

El primero de los finlandeses voladores, y el primer gran mito en su país fue Hannes Kolehmainen. Provenía de una familia en la que los 4 hermanos eran grandes corredores, pero él era el mejor. En los Juegos olímpicos de Estocolmo de 1912 ganó 3 oros, los 5.000 y 10.000 metros y el cross, una prueba que ya no se disputa en las Olimpíadas. La carrera más destacada fue la de 5.000 metros, en la que compitió contra el francés Jean Bouin, el que da nombre a la famosa carrera de Barcelona. El finlandés le derrotó por una décima de segundo, y por primera vez se bajó de los 15 minutos. De hecho, ambos corredores rebajaron en 25 segundos el record mundial anterior.

Tras los Juegos Olímpicos de 1912 se trasladó a Estados Unidos, donde participó en muchas competiciones y exhibiciones. Y la historia le jugó una mala pasada, puesto que en 1916 no hubo Olimpiada debido a la Primera Guerra Mundial. En cualquier caso, en 1920 volvió a los Juegos de Amberes por la puerta grande, porque ganó el maratón olímpico con una plusmarca en la prueba a pesar de que la distancia era de 42km y 750 metros.

El legado de Hannes Kolehmanainen es doble: a nivel atlético se considera que fue el primer corredor en perfeccionar el movimiento de los brazos para darse impulso, así como la zancada ligera y poco forzada. Pero desde el punto de vista de referente y mito, fue una gran inspiración para corredores que le sucedieron, como Ville Ritola, que en París en 1924 ganó 6 medallas, cuatro de oro y dos de bronce. En cualquier caso, su sucesor natural fue Paavo Nurmi. De hecho, cuando Helsinki organizó sus propios juegos olímpicos en 1952 Nurmi introdujo la antorcha olímpica en el estadio y Kolehmainen encendió el pebetero olímpico. Pero eso es otra historia.

SOBRE EL AUTOR

Kike Nieto
Corredor de Historias


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