Por qué sudar no te va a hacer perder peso

Por carreraspopulares.com - 05/07/2019

Debería ser una de las leyendas sobre el deporte que ya hayamos desterrado para siempre, pero sigue siendo un punto de confusión entre los que empezamos a correr. No es extraño ver, incluso en épocas de calor, a corredores o corredoras cargados de ropa. Muchas veces tendemos a equiparar el sudor con el resultado de nuestro esfuerzo. Esa frase bíblica de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, posiblemente ha hecho más daño del que pensamos.

Sudar no está relacionado directamente con el funcionamiento de tu sistema muscular. Dos mitos que se suelen dar como verdaderos, pero que no lo son, serían:

- Si una persona suda más que otra es que se está esforzando más.
- Si sudo más, estoy perdiendo más peso.

Vamos a empezar con la segunda. Cuando hacemos ejercicio se produce en nuestro cuerpo una reacción en forma de quema de calorías. Para ponerse en marcha, y resumiendo mucho el funcionamiento de nuestro cuerpo, los músculos se ponen a quemar reservas de glucógeno para transformarlas en energía que hará moverse a esos músculos. Como ya sabes, la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma.

Al ingerir alimentos, la energía se [ almacena ] en el cuerpo en forma de glucógeno, yendo la parte sobrante a las reservas de grasa. Cuando comenzamos un ejercicio, el combustible más instantáneo es este glucógeno, por lo tanto para tener una respuesta más rápida, se consume primero éste. Al comenzar la combustión, se genera energía mecánica, es decir, los músculos y tendones comienzan a estirarse y contraerse, dando lugar a los movimientos que conforman la carrera. Cuando las reservas de glucógeno comienzan a agotarse, el cuerpo metaboliza la grasa como fuente de energía para seguir funcionando. Por eso se dice que la reducción de grasas se produce cuando llevamos un tiempo por encima de los 40-50 minutos haciendo ejercicio.

Como resultado de esa combustión, necesaria para producir energía, no se libera sudor. Es decir, sudar más no significa que estemos consumiendo más energía en forma de grasas (por cómo lo cuentan algunas personas, a veces parecería que el sudor es grasa licuada, nada más lejos). El sudor es la respuesta de tu cuerpo al aumento de temperatura. Es una consecuencia del ejercicio, pero no está directamente relacionado con la quema de combustible que se necesita para correr.

Al sudar, rebajamos nuestra temperatura corporal. El sudor se expele por las glándulas sudoríparas en nuestra piel y no es más que agua que el cuerpo canaliza para servir como sistema de refrigeración. Exacto: igual que un coche. Y, como si de un sistema de refrigeración de coche se tratara, depende de cómo lleves de lleno el depósito: cuanto más sudes, más agua necesitas beber. Tenemos entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas en nuestra piel y cuánto sudemos depende de este número. Es algo personal, no va en función de la edad, peso, altura. Los hombres, por lo general, disponen de más glándulas que las mujeres, pero no es algo que suceda en todas las personas.

A nivel superficial, lo que pierde con el sudor es agua corporal que acaba evaporándose más o menos en función de la humedad del ambiente. Por el camino, arrastra electrolitos en forma de sales. Por eso es fundamental reponer las reservas bebiendo agua o isotónico. Si sudas mucho y no repones ese agua, por supuesto que pesarás menos cuando acabes de correr. Pero necesitas recargar las reservas de agua, con lo que después de beber, volverás a la casilla de salida nuevamente. La quema de grasa corporal como resultado del ejercicio sí se transforma en reducción de peso con el tiempo, pero corriendo con una sudadera gruesa o una bolsa de basura (hemos visto de todo) no estarás quemando más energía. Sudarás más y por tanto te deshidratarás antes, pero no estarás quemando más grasas.

Como decíamos más arriba, la cantidad de sudor que tu cuerpo emita como respuesta al aumento de temperatura depende únicamente de cómo esté configurado nuestro sistema de refrigeración (mayor o menor número de glándulas). Pero nunca es una relación directa con tu nivel de esfuerzo. Así que, si corres con tus compañeros y sudas más que ellos, no significa que estés en peor forma o que ellos se hayan esforzado menos que tú.


ARTÍCULOS RELACIONADOS

POR APOLO ESPERANZA

POR JAVIER SERRANO

POR MIGUEL ÁNGEL RUIZ Y BORJA PÉREZ

POR INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN AGUA Y SALUD

POR LUIS MIGUEL DEL BAÑO


Tambien te puede interesar

Running, un aliado en la prevención del cáncer de mama
María Pan de Francisco

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres. Hay factores de riesgo sobre los que no podemos actuar, pero hay otros que sí podemos modificar para prevenirlo. Una vida sana y una actividad como correr nos pueden ayudar.

Síndrome del corredor: cintilla iliotibial
Francisco Vita Barbero

Este síndrome, muy frecuente en corredores, corresponde a una tendinopatía del músculo Tensor de la Fascia Lata; situado en la zona lateral del muslo, llegando su inserción a la meseta tibial.

El muro (II). El muro del maratón: agotamiento del glucógeno muscular
David Calle

Es el muro más temido, y el más frecuente. Cuando se nos agota el glucógeno muscular, poco tenemos ya que hacer. David Calle nos da la explicación fisiológica y maneras de intentar mejorar esa situación.

Menisco y running
Miguel Ángel Ruiz y Borja Pérez

Es una de las zonas que más trabaja cuando corremos. Conoce a fondo el menisco, las lesiones que pueden producirse, los síntomas y su función.

Las mas vistas

El reto de Kipchoge, anulado: el circuito del Ineos 1:59 estaba mal medido
carreraspopulares.com

El acontecimiento atlético más destacado del año queda invalidado. La organización del reto Ineos 1:59 ha anulado el intento de bajar de las dos horas en maratón de Eliud Kipchoge. La razón: el keniata corrió en realidad 42 kilómetros y 70 metros por un fallo de medición del circuito.

Mi fisio me hace mejor corredor
Mario Trota

Pero mi fisio hace mucho más que eso: me entiende, me soporta, me da consejos, me anima, me motiva y, sobre todo, aplaca mis ansias de correr cuando no puedo (o no debo) hacerlo.

El muro (I). Tipos de muro y causas
David Calle

El temido muro. David Calle nos cuenta porqué nos afecta y los tipos de muro que nos podemos encontrar en carrera.

San Silvestre: ¿por qué corremos en fin de año?
Luis Miguel del Baño

El 31 de diciembre es el día que más carreras se disputan en el mundo. ¿Sabes donde está el origen de esta prueba? ¿Cuáles son las más importantes del mundo? ¿Quién fue San Silvestre? ¡Respondemos a todas las dudas!