Cosas que pensaste que eran imposibles y que ya no

Por carreraspopulares.com

La vida da muchas vueltas. Da igual si corres o si no, hay miles de cosas que pensamos cada día y que, pasado un tiempo, dejan de tener sentido o validez. Nos equivocamos en muchos juicios de valor. Seguro que un día conociste a alguien que te caía muy mal y ahora es tu mejor amigo o amiga. No pasa nada, errar es humano.

Por muy profundas que sean nuestras convicciones, también nos equivocamos al pensar que algo no va a suceder nunca, o que no es algo que nos vaya a pasar a nosotros. El famoso “Nunca digas de este agua no beberé”, seguro que te suena... ¿no? Pues el mundo del running nos empuja muchas veces a cumplir cosas o hacer gestas que en tiempos pasados pensábamos que no podríamos o que no estaban hechas para nosotros.

Pensaste que nunca te iba a gustar correr. A muchos de los que hoy no nos quitamos las zapatillas ni para estar en casa, en su momento correr no nos gustaba. Es más habitual de lo que parece. Cuando no corres (acuérdate) piensas no te va gustar ese deporte. Puede que probases en la cinta del gimnasio por curiosidad y te aburrieras a los tres minutos. O que intentaras salir por el parque un día sin que te viera nadie y volviste a casa entre sudores y amenazas de desmayo. Sin embargo, con el tiempo no sólo te has demostrado que puedes correr cada día más lejos y más rápido y que además te gusta. Más que eso: te apasiona correr. ¿Qué ha podido pasar para que nos cambie tanto la opinión?

Pensabas que nunca te disfrazarías de nada hasta que fuiste a esa carrera...
Pensabas que nunca te disfrazarías de nada hasta que fuiste a esa carrera...

También pensabas que acabar tu primera maratón (o media, o 10K) iba a ser tarea imposible. Pero entrenaste para ello ¿y qué sucedió? Que cumpliste tu objetivo. No siempre cumplimos los objetivos. Pero la mayoría de las veces creemos que no vamos a poder conseguir algo, hasta que nos ponemos y lo cumplimos.

Madrugar un domingo. Algo que tampoco pensaste que lo ibas a hacer nunca. Hoy no sólo madrugas sino que a veces, hasta te levantas antes que un día laboral. No diremos que lo haces de buen humor (no siempre es fácil salir de brazos de Morfeo), pero sí que el motivo de salir a correr es suficiente como para que te levantes de la cama con un poco más de facilidad de lo que lo haces para ir a la oficina.

¿Y qué me dices de la comida y bebida? Pensabas que las ensaladas y que la quinoa eran para los demás, que tu dieta estaba bien y no había que cambiarla. Y de repente, te sorprendes a ti mismo dejando de comer hamburguesas, pizzas y fritos en las semanas previas a una carrera importante. Pensabas que la cerveza era un “pecadillo menor” y la seguías tomando, pero un día te dio por pasarte a la sin alcohol y hasta te has convertido en uno de sus mayores defensores.

Hay muchas barreras que se superan gracias a correr. Posiblemente pensabas que nunca te declararías a esa persona y gracias a correr has podido conocerle más y que te conozca y ha surgido algo más que una amistad. O pensabas que nunca entrarías al supermercado con pantalón corto y ropa de deporte. O que pondrías tres lavadoras a la semana con ropa de correr...

¿Cuántas cosas más te han cambiado en la vida desde que corres?


1.949

Articulos relacionados

Nutrición La cerveza isotónica
Reportajes Las zapatillas son para el verano
Reportajes Guía del corredor novato: lo que puedes encontrar en un avituallamiento

También te puede interesar

Reportajes Maratón olímpico de 1956: el ansiado oro de Alain Mimoun
Reportajes ¿Correr nos hace más guapos?

Las más vistas

Salud ¿Dolor en el glúteo? Síndrome del piramidal o falsa ciática.
Salud Fatiga tisular: ¿por qué debes fortalecer tus tobillos?